El perro y la tarde
Un perro muerde el cráneo de la tarde
La sangre del cuero cabelludo corre
Lechosa como parafina roja
Que quema caliente el cuello frío
Y la tarde llora por segunda vez
Le duele el tiempo inacabado
Cada lágrima traduce el resplandor
De un sol inclinado al anochecer
Bastando el aullido del mismo perro
Para declarar la muerte de la tarde
Para anunciar la noche que resucita.
La sangre del cuero cabelludo corre
Lechosa como parafina roja
Que quema caliente el cuello frío
Y la tarde llora por segunda vez
Le duele el tiempo inacabado
Cada lágrima traduce el resplandor
De un sol inclinado al anochecer
Bastando el aullido del mismo perro
Para declarar la muerte de la tarde
Para anunciar la noche que resucita.
Comentários
Postar um comentário